10.13.2006

BACTERIA´S ELEVEN

Bueno Chicos, como lo prometido es deuda, aquí os dejo con la primera de las colaboraciones, un relato totalmente verídico de un grupo de seguntinos. Muy divertido. Su autor ya sabes quien es, el Bacteria. Pronto publicaremos la lista de la nueva denominación de personajes seguntinos. Este es el relato del robo más catastrófico perpretado por un grupo de adolescentes, hace ya unos cuantos años, durante una visita a la ciudad de Guadalajara, contado en primera persona por uno de los coautores de tan macabro y desastroso robo, pero comencemos por el principio.Corría el año 1994, nuestros protagonistas estudiaban en un colegio publico de la localidad de Sigüenza(omitiremos el nombre del colegio), estudiábamos 8º y 7º de la antigua EGB.Ya por aquel entonces existía el Guadalajoven, y a esa ciudad se desplazó el equipo seguntino a competir por su ciudad, dejarla en buen lugar. Tras toda la jornada de competición deportiva y cultural, los monitores que estaban a nuestro cargo, nos dijeron que nos daban dos o tres horas libres, para que hiciéramos lo que quisiéramos, y que a una hora determinada quedábamos en el polideportivo San José para regresar a Sigüenza.Unos cuantos decidimos irnos al centro comercial EROSKI, por aquel entonces un centro comercial era algo así como un parque de atracciones para unos chavales de Sigüenza.No recuerdo muy bien todos los que íbamos al EROSKI, y por supuesto no voy a poner los nombres, así que usaré nombres en clave para referirme a ellos, yo seré conocido como el Bacteria, recuerdo que también venía R.P , R.S, J.A.C, S.E, A.L, R.M y no recuerdo quien más participó en el robo. Dentro del centro comercial, estuvimos mirando la música, los discos, la comida, y fue al pasar por cosmética y parafarmacia donde se nos cruzaron los cables.Vimos las cajas de preservativos, y como quinceañeros que éramos, pues nos picó la curiosidad y las típicas gracias de chavales, antes madurábamos mas tarde...He de confesar que yo tenia experiencia previa en pequeños robos en centros comerciales(juego de game boy) y no veía gran dificultad en sustraer cosas de esos sitios, así que les comenté la posibilidad de mangarnos unas cajas de preservativos.No se mostraban muy convencidos mis compañeros, y excepto yo que estaba dispuesto y R.P que también estaba decidido a tomar las riendas de la operación, los demás no estaban muy por la labor.Nos dimos como 10 paseos de un lado a otro de la zona de los preservativos, con una actitud...mas que sospechosa, vamos que parecíamos buitres alrededor de una oveja moribunda esperando que las pichara.Al final, nos decidimos, y cogimos una caja R.P y otra yo, no recuerdo si de 12 o de 24 o de cuantos condones eran. Eso si, una vez con las cajas en nuestro poder, todos querían quedarse con un condón, y como era buena idea repartir el botín y deshacernos de la caja, para que no pite al salir, pues repartimos el botín. Allí en el pasillo de camping, y con los brazos metidos debajo del plumas, abrimos las cajas y repartimos a cada uno su parte correspondiente de condones, marca COSMOS creo recordar.Con un hábil tropezón fingido, me tiré al suelo y deje caer la caja debajo de las estanterías que forman los pasillos, el plan estaba saliendo a la perfección.Salimos por la salida sin compra, pues no habíamos comprado nada al final, así que 6 o 7 chavales saliendo a la vez por la salida sin compras, con los bolsillos cargaditos de gomitas, imaginaros la situación. No suena la alarma, bien. No hay moros en la costa, bien. Encaminamos las escaleras mecánicas para irnos, bien. Al doblar la esquina para coger las escaleras, un segurata, mal!!!!!Nos agarró, nos pidió que le acompañáramos y nos llevó a un cuartito, el cuartito de los que roban!! Una sala de menos de 10 metros cuadrados, la mitad ocupada por una mesita, tras la cual había un tío desagradable a la vista, y más desagradable en el trato.El resto de la sala estaba llena de artículos robados tirados por ahí, que sí anzuelos, que sí pilas, ropa...multitud de artículos. Si habéis visto la peli de El día de la bestia, cuando pillan robando al cura, y le meten al cuarto ese, pues era igual, pero más pequeño, y dentro estábamos unos 7 chavales, los "Bacteria´s Eleven".Nos enseñó una de las cajas de preservativos vacías, la prueba del delito, y nos dijo que vaciáramos los bolsillos: un festival de gomitas encima de la mesa, la mesa llena de condones, y el tío desagradable gritando...¡PERO TENIAIS PENSADO HACER UNA ORGIA O QUE! Nosotros intentamos disculparnos diciendo que era para usarlos de globos, para gastar bromas...el caso que estábamos acojonados...Tomó los datos de todos, los del colegio, y dijo que el lunes tendrían en el cole noticias suyas...El camino de vuelta fue una especie de ceremonia de pacto de honor para que todos estuviéramos callados como perras y no dijéramos nada a los padres, pues pensábamos que lo de avisar al cole era un farol para meternos miedo, incluso alguien consiguió guardarse un condón, y estuvimos de coñas en el bus con él.El lunes, os podéis imaginar, no fue un farol, y tuvimos una pequeña gran charla en dirección, llantos y crujir de dientes era la banda sonora...una mala experiencia que marca de por vida, nunca más he robado en un centro comercial

10.06.2006

Hasta Siempre "BENI", el hombre que me enseñó el significado de la palabra CONFIANZA

Fue por estas fechas, hará unos dos años, cuando mi amigo José Luis Alguacil, me invitó a tomar unas cervezas "vamos a tomar una cerveza a un bar que conozco, que es impresionante". Nada más entrar en el local supe que volvería. El Bar Gran Vía está en una bocacalle de la conocida Gran Vía madrileña. El local no supera los veinte metros cuadrados, lo que en ocasiones te hace estar muy apretado, o incluso hacer cola para entrar. Me llamó mucho la atención la decoración, con banderitas de países, botes con lapiceros, y las fotos de los clientes. Todo el local empapelado de fotos de gente en el bar. Había una jaula con una paloma, tenía la puerta abierta, y no se iba. La limpieza no era lo más característico del bar, pero aún así me encantaba. Lo que más me impresiónó fue el ver como Benito, "el beni", un hombre menudo, extremeño, pero afincado en Madrid, con esposa y un hijo, y frecuente turista de Benidorm, no servía él la bebida. Cogías los betellines o el refresco de unos arcones repartidos por el bar buscabas el abridor y a degustar. A Beni poca gente le tangaba. Él sabía lo que bebía cada uno, quien era de fiar y quien no, y para ello le ayudaba su fiel "Sancho Panza" Ricardo, un sudamericano que solía estar en la puerta. Una vez me comentó que el no iba a hacerse rico por un botellín más o uno menos, pero que el que le engañaba no entraba más. Con cada consumición podías degustar una de las escasas tapas que había: Pollo al ron, Jamón picante, Venado en salsa, o alitas de pollo. Si tenías hambre podías pedir el Bocatón. un bocadillo de "a barra". Era frecuente compartir botellín, tertulia y risas con personajes como Leonardo Dantés, Paco Porras, Toni Genil, el Dioni, etc. El"Beni", simpre estaba en su pecera preparando tapas para sus clientes, bromeando, despotricando contra Gallrdón, ojeando, contando su vida al primero que iba, lo orgulloso que estaba de su chico, o el piso de Benidorm. A mi siempre me decía que donde estaba Sigüenza, - "pues donde siempre ha estado Beni". Aún recuerdo su más conocida frase, "aquí se viene a comer, a beber y a pagar, bueno y a divertirse". No era un cliente muy habitual, solía ir después de jugar al futbol, y enseñé el bar a mis amgos de Sigüenza, de clase y de Madrid. El pasado 24 de Septiembre, un infarto, causó la muerte de Beni. Cuando me enteré de su muerte fui a la puerta del Bar, y parecía ñla tumba de la mismísima Lola Flores. Había firmas, flores, recordatorios, y la esquela. Puse mi escueta despedida junto a la de Leonardo Dantés, aunque me hubiese gustado despedirme de otra forma."Hasta siempre Beni, tus clientes de Sigüenza"